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En muchas ocasiones se desconocen totalmente que entidades o empresas, son las encargadas de realizar los diferentes controles e inspecciones de las instalaciones eléctricas. A continuación describiremos cuando una instalación está obligada a su inspección por parte de un Organismo de Control Autorizado.

¿Qué es un Organismo de Control Autorizado?

Un OCA (Organismo de Control Autorizado) desempeña un papel importante en la seguridad de las instalaciones eléctricas, ya que estas entidades se encargan de verificar el cumplimiento obligatorio de las condiciones establecidas en reglamentación existente en materia de baja tensión, a través de la emisión vinculante de certificado de inspección de instalación eléctrica, previa verificación de la instalación, logrando prevenir riesgos para los usuarios.

Todos los organismos de control autorizado son empresas privadas, ajenas a empresas instaladoras, y que han sido previamente autorizadas por la administración pública.

¿Qué instalaciones están obligadas a disponer del certificado de inspección de instalación eléctrica?

De acuerdo con el REBT (Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión), serán objeto de inspección inicial, una vez ejecutadas las instalaciones, sus ampliaciones o modificaciones de importancia, y antes de ser documentadas ante el Órgano competente de la Comunidad Autónoma, las instalaciones industriales que posean una potencia instalada superior a 100kW y los locales clasificados como pública concurrencia. También los locales que tengan riesgo de incendio y/o explosión, excepto garajes de menos de veinticinco plazas. Los locales mojados, instalaciones eléctricas con presencia de agua, que tengan una potencia instalada que supere los 25kW y las instalaciones de piscinas con potencia superior a los 10kW. Los quirófanos y salas de intervención, y por último, las instalaciones de alumbrado exterior con potencia instalada superior a 5kW.

Además, será obligatorio realizar una inspección periódica cada cinco años, en todas aquellas instalaciones que precisaron de inspección inicial para su legalización. También será obligatorio realizar una inspección periódica cada diez años a las instalaciones comunes de edificios de viviendas con una potencia total instalada superior a 100kW.

¿Cómo es el procedimiento de inspección de la instalación eléctrica de baja tensión por parte del OCA?

Los Organismos de Control Autorizado realizan la auditoría de las instalaciones en base a las prescripciones establecidas en el Reglamento Electrotécnico que sirvió de base para la legalización de la instalación, de acuerdo con lo especificado en la documentación técnica de la instalación.

La empresa instaladora, siempre que lo vea conveniente, puede asistir a la realización de la revisión de la instalación eléctrica de baja tensión y de las inspecciones pertinentes.

Tal y como recoge la ENAC, en la realización de inspecciones iniciales y periódicas en el campo reglamentario de instalaciones eléctricas en las áreas de la Reglamentación Eléctrica de Baja Tensión las funciones del OCA son:

  • Revisión documental: Revisión de proyectos técnicos de las instalaciones, y que servirán de base para su autorización de puesta en servicio por parte de la Administración Pública.
  • Inspecciones iniciales: Auditorías en las que su objetivo se centra en garantizar que las instalaciones eléctricas cumplan con la seguridad mínima exigida, establecida reglamentariamente.
  • Inspecciones periódicas: Auditorías en las que su objetivo principal es el de garantizar un funcionamiento y estado óptimo de las instalaciones con el paso del tiempo.

¿Cuál es el resultado de la inspección?

Una vez resuelta la inspección de las instalaciones eléctricas de baja tensión, el Organismo de Control Autorizado emitirá un certificado de inspección de instalación eléctrica. En este certificado, además de figurar los datos identificativos de la instalación, figurarán la relación de posibles defectos de la instalación, con una calificación de los mismos como leve, grave o muy grave, y la clasificación final de la inspección, que puede ser:

  1. Favorable: No se determinan existencias de defectos muy graves o graves. Los defectos leves oportunos se dejarán anotados para dejar constancia al titular. Estos defectos leves se deben subsanar antes de la próxima inspección.
  2. Condicionada: Se ha detectado un defecto grave o un defecto leve identificado en una inspección anterior y que no se ha corregido. A causa de esta calificación las nuevas instalaciones no podrán tener suministro de energía eléctrica hasta haber corregido los defectos, mientras que las instalaciones que ya están en servicio dispondrán un plazo máximo de 6 meses para proceder a la corrección antes de comunicar los defectos al órgano competente de la Comunidad Autónoma para que proceda a dejar sin servicio la instalación.
  3. Negativa: cuando se ha encontrado un defecto muy grave. A causa de esta calificación las instalaciones nuevas no podrán tener suministro de energía eléctrica hasta haber corregido los defectos y obtengan una calificación favorable. En las instalaciones que ya tienen un servicio, se les emitirá un certificado negativo, que se remitirá de manera inmediata al órgano competente de la Comunidad Autónoma para que proceda a dejar sin servicio la instalación.

¿Qué ventajas nos supone hacer una inspección pre-OCA?

Hacer una revisión previa a la inspección oficial supone rectificar los errores que tengamos en nuestras instalaciones para no tener que pasar por una certificación condicionada o negativa. Así nos ahorramos el coste que supondría pasar de nuevo la auditoría oficial tras haber enmendado dichos errores que no habríamos visto sin hacer una pre-oca.

Tener en cuenta todos estos datos y procedimientos nos ayudará a prevenir posibles complicaciones y problemas.

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